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Jerusalén: patrimonio religioso y destino turístico

¿Qué no se habrá dicho sobre la ciudad más santa del mundo, la que ha estado unida, la ciudad eterna construida hace miles de años, cuya historia resuena en el susurrar del viento entre las murallas, donde cada piedra relata un hecho prodigioso de un lugar que ha atraído a millones de peregrinos desde hace miles de años? Así es Jerusalén, la capital de Israel, la única ciudad del mundo que tiene 70 nombres de amor y anhelo, la que en los mapas antiguos aparece en el centro del mundo y aún hoy produce tanta admiración como una joven novia.

Jerusalén es una ciudad que despierta emociones sobrecogedoras, que promete experiencias espirituales y religiosas, intensidad y placer, interesantes recorridos y divertidas aventuras. Aquí, además de los fascinantes enclaves históricos y arqueológicos de Jerusalén existen sorprendentes atracciones turísticas modernas para los amantes de la cultura, las artes, el teatro y la música, la arquitectura y las delicias gastronómicas.

En el corazón de Jerusalén se encuentra la Ciudad Vieja, rodeada por una muralla y dividida en cuatro barrios: el judío, el armenio, el cristiano y el musulmán. Estas murallas rodean los importantes lugares sagrados de las tres religiones principales: el Muro Occidental (venerado por los judíos), la Iglesia del Santo Sepulcro y el Domo de la Roca en el Monte del Templo. La plaza donde se sitúa el Muro Occidental recibe la visita de millones de fieles. Aquí, entre las grietas de la base de este gran muro, último vestigio del Templo Sagrado, se introducen oraciones y notas con ruegos de los fieles. En los alrededores del Muro Occidental existen también otros lugares de importancia para los judíos: los túneles del Muro Occidental, el exclusivo Centro Davidson, el barrio judío, con su magnífico Cardo, y la Ciudadela de David, que se alza orgullosa de su belleza. Al sur de la Ciudad Vieja encontramos la Ciudad de David, de donde surgió la antigua Jerusalén cananea e israelita, un lugar fascinante con sorprendentes hallazgos donde vivirá una experiencia inolvidable.

Jerusalen barrios

Si siente curiosidad por saber cómo se convirtió Jerusalén en un centro tan importante para las religiones y la espiritualidad y en lugar de peregrinación para millones de turistas de todo el mundo, la respuesta se encuentra miles de años atrás. La historia de Jerusalén está llena de guerras y de luchas. Su localización estratégica ha atraído a numerosas naciones deseosas de capturar la ciudad, algunas de las cuales han llegado a gobernarla durante varios periodos. Estas calles han conocido tiempos de guerra y paz, amor y odio, riqueza y pobreza, destrucción y renovación, felicidad y dolor. Jerusalén ha sido desde sus inicios una ciudad única sin parangón en el mundo entero.

Jerusalén posee una gran importancia para la Cristiandad, pues aquí vivió y murió Jesucristo. Sólo en el barrio cristiano hay 40 edificios religiosos (iglesias, monasterios y hospederías para peregrinos). Uno de los sitios más destacados y relevantes de este barrio es la Vía Dolorosa o Vía Crucis, el último camino que recorrió Jesús, y que según la tradición cristiana iba del Tribunal al Gólgota, lugar donde fue crucificado y enterrado. Muchos peregrinos llegan a Jerusalén para seguir los pasos de Jesús por un recorrido que comienza en el barrio musulmán, en la Puerta del León, y pasa por las 14 estaciones del Vía Crucis para finalizar en la Iglesia del Santo Sepulcro; allí se conservan algunas de las reliquias más importantes del Cristianismo, como la Piedra de la Unción (sobre la que se tendió el cuerpo de Jesús antes de enterrarlo) y la Tumba de Jesús. Esta iglesia se ha convertido en centro de peregrinación para millones de cristianos de todo el mundo.

Jerusalen Camino de Jesus

Al suroeste de la Ciudad Vieja se encuentra el Monte Sión, donde hace unos cien años se construyó la Abadía de la Dormición, lugar en el que según la tradición cristiana pasó María su última noche. En su cripta se halla una estatua de María dormida. Junto a la abadía se sitúa el Cenáculo, donde Jesús comió por última vez. Al este de la Ciudad Vieja está el Monte de los Olivos, con otros enclaves importantes para la Cristiandad y diversas iglesias: La Ascensión, Pater Noster, Dominus Flevit, María Magdalena, Getsemaní y el Monasterio de Lázaro y Abraham. La tradición cristiana sitúa la tumba de María en el Valle de Cedrón, al pie del Monte de los Olivos.

Aparte de los lugares sagrados que salpican la Ciudad Vieja, existen otros encantadores que merece la pena visitar, como un maravilloso mercado que es toda una celebración para los sentidos. Aquí podrá adquirir cerámica decorada al estilo armenio, hermosos collares, prendas tradicionales genuinas, cojines bordados, coloridas alfombras de lana, velas y sorprendente cristalería, así como innumerables recuerdos y objetos de regalo. Desde el paseo que recorre por encima las murallas de la Ciudad Vieja podrá contemplar ésta y la Ciudad Nueva. También es una delicia recorrer las murallas de noche, cuando las luces de la ciudad hacen que las vistas panorámicas sean aún más inolvidables. El barrio armenio posee un encanto único y merece la pena visitarlo.

Jerusalen

La construcción de los nuevos barrios judíos de la ciudad comenzó a finales del siglo XIX. Algunos de estos barrios aún conservan su pintoresco encanto inicial, y es un verdadero placer pasear entre sus casas. Algunos de estos barrios son Even Yisrael, la Colonia Alemana, Yemin Moshe, Me'a She’arim, Makhane Yisra’el, Nakhla’ot, Nakhalat Shiv’a, Ein Karem, Komemi’ut, Rekhavia, el barrio bujarí y el etíope. Existen muchos otros lugares interesantes y únicos de distintos periodos repartidos por la ciudad, como Armon HaNatsiv y el Paseo, la Colina de la Munición, el Museo del Holocausto Yad Vashem, Mishkenot Sha’ananim, el Monasterio de la Cruz, el Monasterio de Elías y el edificio de la YMCA. Entre los lugares más modernos se encuentran el Tribunal Supremo, el Museo de Israel, el Zoo Bíblico, la Knesset, el Monte Herzl y el mercado Makhane Yehuda, con su inigualable variedad de sonidos, colores, sabores y aromas excitantes.

A los jóvenes a los que les gusta trasnochar les encantarán las principales zonas nocturnas de Jerusalén: la Colonia Alemana, el centro comercial peatonal Ben Yehuda, Nakhalat Shiv’a, la calle Shlomtsiyon HaMalka y el Complejo Ruso.

Los amantes de los museos disfrutarán descubriendo que Jerusalén posee decenas de museos con completas exposiciones, como el Museo de Israel, el de Historia Natural, el Museo de Ciencias Bloomfield, el Museo del Holocausto Yad Vashem, el Museo Rockefeller, el Museo de las Tierras de la Biblia, el Museo de Arte Islámico, el Museo Old Yishuv Court, el Museo Armenio y el Museo de Arte Judío Italiano.

Los niños adorarán el Ascensor del tiempo (presentación interactiva en tres dimensiones sobre la historia de Jerusalén), el extenso Zoo Bíblico, Ein Ya’el (que ofrece talleres de artesanía bíblica), los túneles de Armon HaNatsiv, los hermosos jardines botánicos y las exposiciones interactivas del Museo de la Ciencia Bloomfield.

Dado que Jerusalén es una ciudad que se ha convertido en hogar de pueblos de distintas religiones, tradiciones y grupos étnicos, la cultura gastronómica de la ciudad tiene algo que ofrecer a todo el mundo. Junto a bohemios restaurantes para gourmets encontrará lugares donde los alimentos cuecen lentamente en cocinas antiguas, cafeterías con encanto, restaurantes étnicos, puestos de comida rápida y bares que cobran vida por la tarde. Además de una gran variedad de posibilidades para comer, Jerusalén posee también numerosos tipos de alojamientos turísticos, desde hoteles de lujo hasta albergues juveniles económicos.

FUENTE:

Ministerio de Turismo de Israel, Oficina Nacional Israelí de Turismo, GoIsrael

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